El Centro a partir del año 2014 implementa  un nuevo Modelo Formativo basado en enfoque de competencias laborales que enfatiza aprendizaje-enseñanza, (v/s la tradicional enseñanza-aprendizaje). Uno de los ejes sustentadores del modelo, es distinguir un equilibrio entre la formación teórica y las actividades de aprendizaje prácticas que se desarrollan principalmente en las instalaciones que están a disposición de los estudiantes y docentes como salidas a terreno y visitas de observación, que se programan en las distintas asignaturas.

En este modelo formativo la enseñanza debe ser entendida como mediación del aprendizaje y por tanto subordinada al mismo y el rol del docente debe ser entendido como mediador del aprendizaje.

El aprendizaje con sentido será el eje orientador de las experiencias propuestas a los estudiantes para el logro de sus competencias del perfil de egreso. Se entenderá como aprendizaje significativo aquel que promueva la vinculación con las experiencias personales y con las exigencias cambiantes de la vida laboral.

Es un modelo con sentido aprendizaje-enseñanza, más bien que enseñanza- aprendizaje, y que progresivamente debe propender a desarrollarse en base a currículos modularizados con enfoque en competencias de desempeño.

Se pretende que este modelo responda a las interrogantes principales de la formación para el trabajo que el siglo XXI propone, que se desplazan desde las preguntas sobre los conocimientos que se deben entregar hacia las preguntas de cómo hacer la traducción de las competencias de desempeño laboral al proceso formativo, entendiendo que se trata de formación de adultos y como tal debe concebirse como un proceso de “habilitación” del adulto, más que de “educación”, es decir se trata de un proceso andragógico y no pedagógico.

Esta distinción es clave para la puesta en acción en aula de un proceso facilitador del aprendizaje, que parte en las experiencias previas del estudiante y consiste en la mediación entre el adulto y el objeto de aprendizaje, que es donde el docente cumple su rol. Se debe pasar de la concepción de “alumno” (el sin luz) al de estudiante, capaz de autoconstruir su aprendizaje con la mediación de sus docentes.

Asimismo, se deben abordar respuestas a las interrogantes implícitas en lo anterior tales como, cuál será la forma de facilitar el desarrollo formativo de los egresados para enfrentar y resolver problemas, tomar decisiones, liderar democráticamente, determinar metas y propósitos, solucionar conflictos de valores, asumir el trabajo como servicio al bien común y a la humanidad, entre otros.

Modelo Andragógico: Aprendizaje – Enseñanza V/s Enseñanza Aprendizaje

Una de las tendencias de cambio que más rápidamente deben asumir las prácticas docentes en la formación de técnicos de nivel superior es el desplazamiento del énfasis tradicional centrado en las actividades de enseñanza, al énfasis en la “habilitación” del adulto, mediante la conducción y coordinación de procesos de aprendizaje que requiere de un/a docente, ser capaz de gestionar variedad de recursos, coordinar actividades y realizar el seguimiento de los procesos de aprendizaje.

Nuestro Modelo Formativo, aparte de la importancia que le otorga a la  formación para el trabajo, también persigue una formación de calidad, con equidad y pertinente a los cambios,  que en definitiva contribuya al desarrollo integral del estudiante y que lo impulse a aprender a aprender a lo largo de su vida, lo anteriormente señalado impulsa al Centro, además  a desarrollar en los estudiantes los siguientes atributos:

  1. Visionarios y con esto queremos significar individuos que mirando hacia el futuro son capaces de anticipar los cambios y prepararse para ellos.
  2. Incluyentes, es decir hombres y mujeres capaces de trabajar como un solo equipo sin discriminación alguna de sexo, edad o nacionalidad. Individuos capaces de trabajar en toda clase de empresas, grandes o pequeñas, locales, nacionales o internacionales.
  3. Expertos, lo que implica tener el conocimiento que les permita ser precisos y claros y ayudar a los demás a través de la experiencia a comprender y aprovechar las oportunidades del mundo laboral.
  4. Innovadores, o sea queremos técnicos capaces de encontrar soluciones creativas e innovadoras que desafíen la norma.
  5. Atractivos, acogedores y accesibles, con disponibilidad permanente de encontrar nuevas formas de hacer que el trabajo sea más interesante.
  6. Confiables lo que se traduce en individuos honestos, sinceros y sobre todo confiables. Responsables e íntegros, individuos de una sola palabra acción.